Los platos salen sucios o con manchas blancas (cal).
Pérdida de agua por la puerta o por debajo del aparato.
Códigos de error en pantalla (E4, E15, Grifo encendido, etc).
Un lavavajillas que no limpia bien o que da fugas de agua es de las averías más molestas del día a día, porque obliga a volver a fregar a mano justo lo que querías evitar. Solucionamos la mayoría de averías en una sola visita.
Agrupamos las averías en tres tipos. Mal lavado: los platos salen sucios o con manchas blancas, por aspersores obstruidos, bomba de recirculación floja o falta de sal/abrillantador. Fugas de agua: pérdida por la puerta o por debajo del aparato, normalmente junta de puerta desgastada, manguitos rotos o presostato defectuoso. Y errores digitales: códigos de error en pantalla (E4, E15, grifo encendido, etc.), reset de electrónica, sensores de turbidez o resistencia calentadora.
El agua dura de Alicante es una causa muy habitual de mal lavado en esta zona: la cal se acumula en los aspersores y en la resistencia, reduciendo la eficacia del aclarado y dejando ese residuo blanco característico en vasos y cristalería aunque el programa termine bien. Si notas ese velo blanco en los vasos, antes de pensar en una avería revisa el nivel de sal descalcificadora.
Reparamos lavavajillas de todas las marcas: Bosch, Balay, LG, Samsung, Whirlpool, Fagor, Electrolux, Siemens, Aspes, Indesit y el resto de fabricantes habituales en hogares españoles.
Si necesitas servicio para un lavavajillas industrial de restaurante, bar o cocina profesional, esa reparación tiene su propia atención especializada en nuestra sección de maquinaria de hostelería, con prioridad horaria distinta a la de uso doméstico.
Es cal del agua, muy habitual en Alicante por la dureza del agua de la zona. Revisa primero el nivel de sal descalcificadora y abrillantador; si el problema persiste con los niveles correctos, puede haber cal acumulada en los aspersores.
Casi siempre es la junta de la puerta desgastada o endurecida con el tiempo, que deja de sellar correctamente. Es una pieza de recambio económica y rápida de sustituir.
Depende de la marca y el modelo; los códigos más habituales suelen apuntar a problemas de entrada/salida de agua, sobrecalentamiento o fallo del sensor de turbidez. Te lo confirmamos en la visita técnica según el modelo exacto.
Sí, pero con un servicio diferenciado por la urgencia del negocio: consulta nuestra sección de maquinaria de hostelería, donde priorizamos las llamadas de hostelería frente a las domésticas.
Depende del uso, pero en Alicante, por la dureza del agua, recomendamos revisar el nivel de sal cada 2-3 semanas y no esperar a que se encienda el indicador, para evitar que se acumule cal mientras tanto.