Comprobamos presiones y buscamos la fuga en Bosch antes de recargar, para no repetir el gasto en pocos meses.
Cada modelo Bosch indica una cantidad exacta de gas en su placa de características; una carga aproximada reduce el rendimiento.
Tras la recarga en Bosch verificamos que no queden micro-fugas antes de dar el equipo por reparado.
Bosch es una de las marcas de electrodomésticos más reconocidas del mundo por su fiabilidad, algo que se traslada a sus circuitos de refrigerante. Aun así, ninguna marca es inmune a una soldadura mal sellada: por eso siempre localizamos la fuga antes de recargar.
Casi siempre hay una fuga en una conexión o soldadura que no se ha sellado bien la primera vez; localizamos el punto exacto antes de recargar de nuevo.
Sí, garantizamos por escrito que no haya fugas tras nuestra intervención; si se repite la misma fuga en garantía, la resolvemos sin coste.
El R22 ya no se fabrica, pero existen gases sustitutos; evaluamos si compensa usarlos o si es mejor renovar el equipo.
No es peligroso para las personas, pero obliga al compresor a trabajar forzado, lo que puede acortar su vida útil si no se corrige a tiempo.
Si ya está localizada la fuga y sellada, la recarga en sí se hace en la misma visita, con báscula de precisión.
Sellamos cualquier fuga detectada en soldaduras o conexiones de tu Bosch antes de completar la recarga, para que el gas no se vuelva a escapar.