Un quemador de gas Cata que no enciende con la chispa suele tener el electrodo sucio o mal posicionado.
Un quemador que se apaga al soltar el mando en Cata tiene el termopar de seguridad dañado.
Una llama amarillenta en Cata indica mala combustión por suciedad en el quemador, un riesgo que conviene revisar pronto.
Cata, fundada en 1947 en Torelló (Barcelona), fue el primer fabricante español de campanas, hornos y placas de cocción, y sigue siendo hoy una de las marcas de referencia del sector en España. Al ser una empresa centrada exclusivamente en equipamiento de cocina (a diferencia de fabricantes generalistas que también hacen lavadoras o frigoríficos), sus placas suelen tener un diseño bien resuelto, con averías relativamente predecibles.
No necesariamente menos, pero sí más predecibles: al fabricar solo equipamiento de cocina desde hace más de 75 años, sus placas siguen patrones de diseño muy conocidos para nosotros.
Sí, revisamos el generador de chispa y las válvulas de seguridad, componentes propios de las placas de gas y distintos a los de una eléctrica o de inducción.
Garantía por escrito en pieza y mano de obra, como en cualquier otra marca que reparamos.
Lo más habitual es que el recipiente no tenga fondo apto para inducción. Prueba con otra olla antes de pedir cita; muchas veces no hace falta ninguna reparación.
Mejor no. Aunque siga calentando, el cristal fisurado puede ceder con el calor. Es de las pocas averías que no conviene posponer.
En Cata, como especialista en cocina, solemos localizar la avería con rapidez porque conocemos bien la disposición interna de sus placas; normalmente basta con sustituir el relé de la zona afectada.