Ruidos, tambor suelto o problemas de rodamientos y correas.
La lavadora no carga agua, no desagua o tiene fugas.
La lavadora no enciende, da error en pantalla o se para a mitad de ciclo.
La lavadora es de los electrodomésticos que más se usan en cualquier casa, así que cuando falla, no es solo una molestia: trastoca la rutina de toda la familia. Por eso priorizamos las averías de lavadora para atenderlas el mismo día siempre que sea posible.
Distinguimos tres tipos de averías según su origen. Las mecánicas: ruidos, vibración excesiva o tambor suelto, normalmente por rodamientos desgastados, correa floja o amortiguadores gastados. Las de agua: la lavadora no carga, no desagua o pierde agua por la puerta o por debajo, casi siempre bomba de desagüe, electroválvula de entrada o goma de escotilla deteriorada. Y las electrónicas: no enciende, marca un código de error o se para a mitad de ciclo, que suelen apuntar al módulo electrónico, al cierre de puerta (blocapuerta) o al programador.
El agua de Alicante es dura y deja cal en la resistencia y en la bomba de desagüe con el tiempo, lo que reduce la eficiencia de calentado y acorta la vida útil del aparato. Si tu lavadora tarda cada vez más en calentar el agua o ha empezado a hacer más ruido del habitual, puede ser síntoma de acumulación de cal, no solo desgaste mecánico.
Reparamos todas las marcas presentes en el mercado español: Bosch, Balay, LG, Samsung, Whirlpool, Fagor, Electrolux, Siemens, Beko, Candy e Indesit, entre otras, tanto de carga frontal como de carga superior.
Si tu lavadora tiene más de 10 años y la avería afecta al motor o al módulo electrónico completo, te damos una valoración honesta sobre si compensa reparar o si, dado el coste de la pieza más la mano de obra, puede salir más a cuenta cambiarla. Nunca recomendamos reparar por reparar cuando no compensa.
Recomendamos limpiar el filtro (normalmente en la parte inferior delantera) cada 2-3 meses. Un filtro obstruido por pelusa, monedas o botones es una de las causas más frecuentes de mal desagüe y malos olores.
Casi siempre es moho acumulado en la goma de la puerta o en el cajetín del detergente, favorecido por lavados a baja temperatura y por dejar la puerta cerrada tras cada uso. Recomendamos dejarla entreabierta entre lavados y hacer un lavado en vacío a 90°C una vez al mes.
Depende de la avería. Si es un componente concreto (bomba, electroválvula, escobillas) casi siempre compensa reparar. Si falla el motor completo o la placa electrónica principal, te damos una valoración honesta comparando el coste de reparación con el de un modelo nuevo.
Sí, trabajamos tanto con lavadoras de carga frontal como de carga superior, de cualquier marca disponible en España.
Sí. Para propiedades que cambian de inquilino con frecuencia, el uso intermitente y la falta de mantenimiento regular entre estancias son la causa habitual de averías evitables. Ofrecemos revisiones periódicas pensadas justo para este caso.